Te regalo la flor y la tumba

Que aún no conozco

El descanso que nadie sabe a dónde me llevará

Te doy la flor de mis piedras muertas y tus pasos

Como hormigas blandiendo mi carne mi sal

Te regalo esta dicha de saberme dulce firmamento prendido a tu cuerpo

Unida como luz a tus bellos ojos

Yo y mis manos somos un hambre infinita

Siguiendo tu aroma por las calles entre los carros y gritos de mujeres locas

Que hieren de amor yo y mi hambre vamos entre tus zapatos

No nos queremos ir no nos llenamos ni  morimos menos por tenerte

Yo y mi hambre somos ojos en tu piel tatuada

Porque a mí me gusta ver el mundo a través de tus pestañas

Que son como abanicos y largos arcoíris

Que  muestran el camino hacia tu color

Hacia tu luz

Hacia lo que soy cuando ando el mundo y la vida a tu lado

Yo  y mi hambre paseamos al perro y las trágicas noticias

Gemimos

Rezamos

Respiramos

Vamos yo y mi hambre de ti a romperle la cara a todo aquel que la tiene rota

Vamos yo y estas ganas de siempre ser

Tú rosa

Tú sol

Tú mar

Tú cielo

Siguiéndote amándote en cualquier esquina de esta frágil casa.