Tu cuerpo se derramó dentro de mi

en un dulce día de lluvia,

una intoxicación total de palabras
despertó pasiones secretas del corazón.

Mi cuerpo ya recogió toda tu miel

y hoy busco invadirme de ti,

busco un camino que me guíe,
pues en días tan fríos como hoy
llega el recuerdo de estaciones distintas.

 

R. OLMEDO
DICIEMBRE 2011