Desde que tengo uso de razón me he considerado como persona de izquierda y en un país como Mexico eso significa ser un renegado, intolerante, marginado, ignorante, entre otros adjetivos que incluso algunos amigos me han dicho. Fue un poco la influencia de mi papá y otro poco mi sentido de justicia (no por nada soy libra) aunado a las experiencias que he vivido que han forjado mi ideología política.

 

¿Qué es ser de izquierda? Para mi significa luchar por el bien común, porque la desigualdad y falta de oportunidades no sea tan marcada, y todos tengan acceso a educación, a la salud y a las oportunidades de desarrollo. ¿Suena muy utópico verdad? Sí, lo es, pero ser de izquierda es una lucha constante, la desigualdad no es algo que se pueda erradicar de tajo, por lo que tiene que haber una lucha permanente, tal y como se narra en el libro de George Orwell. Nuestros revolucionarios, cuando llegan al poder, se vuelven codiciosos y se convierten en lo que estaban en contra. Tal vez es la naturaleza humana que el poder y dinero te hacen olvidar tus ideales y ya solo te importa tu bienestar a costa de los demás.

 

¿Entonces eso me convierte en socialista? ¿y el socialismo es malo? ¿ahí está Cuba y Venezuela? ¿eso quieres para Mexico? Esos son los argumentos de la gente cuando se espantan por mis ideas” revolucionarias”. En realidad todos los países practican una economía mixta, es decir, una mezcla de capitalismo con ayudas sociales. La diferencia está en que tan inclinada la balanza para un lado o para el otro. Un país cualquiera, digamos EUA puede estar completamente inclinado hacia el neoliberalismo (capitalismo sin regulación del estado); otro país puede tener el pseudo-socialismo que termina en dictadura (Cuba).  También existe el régimen social-demócrata en el que se impulsa el capital privado anteponiendo el bien común, la igualdad y la ayuda social (Canada).

 

Tengo casi 3 años viviendo en Canada y aunque hasta la fecha me quejo del frío, admiro mucho lo avanzado de esta sociedad. Lo primero que me percate es que las diferencias sociales no están tan marcadas, al menos en el lugar donde vivo, no encuentras el barrio extremadamente pobre con casas de cartón y a la vuelta el coto privado con mansiones y  carros de lujo. No me malentiendan ser rico no es malo, lo que no es aceptable es que en muchas ocasiones la riqueza es proporcional a la gente que se ve afectada en su economía. Los incentivos de gobierno en lugar de ir a quien más lo necesita se va a los que ya tienen, esta es la premisa del neoliberalismo, los ricos cada vez más ricos y los pobres más pobres.

 

En Canada existe, únicamente, el servicio de la salud pública, accesible y gratis, tiene sus fallas pero es eficiente, todos van a los mismos hospitales y reciben el mismo servicio. ¿Se imaginan la catástrofe si en México sólo existiera el IMSS? Aquí existe el seguro de desempleo; ademas un año de incapacidad por maternidad, entre otras ayudas sociales. En materia de seguridad, la ciudad de Edmonton es considerada como una de las mas peligrosas en Canada.  La semana pasada llegaron el homicidio número 8 en lo que va del año. El gobierno impulsa la educación, la ciencia y el desarrollo. Tener educación no es sólo ir a la escuela, es aprender a tener un actitud critica y analítica de nuestro entorno. Y aunque pareciera, Canada no es perfecto, de hecho la tendencia en el mundo es que los gobiernos sean controlados por el poder económico que poco a poco quieren introducen políticas neoliberales, como recortes a la eduacion lo cual  ha ocasionado la reciente ola de protestas en Montreal, algo similar al #yosoy132 en México. Ser de izquierda es una lucha constante, es dejar la indiferencia y aunque yo esté bien no olvidarme de los que necesitan más apoyo. Y ese apoyo que no sea vea en migajas o fundaciones de “ayuda” que hacen las empresas para evadir impuestos, sino oportunidades reales de desarrollo.

 

Lejos de mi país vivo día a día el proceso electoral, de hecho desde que vivo acá el añorar mi México me ha hecho ser mas consciente de la vida política del país. He visto con tristeza como la cifra de muertos aumenta y la gente ya no se indigna, ya aprendieron a aceptar que es parte de la realidad. Y por ningún motivo creo que se deba pactar con los criminales o dejar de combatir la delincuencia pero si la estrategia no funciona o simplemente nunca hubo una, porque no cambiar el rumbo. La indiferencia es abrumadora, ¿por qué esperar a maten a un ser querido para unirme a algún movimiento de paz? ¿por qué esperar a que hagan fraude electoral en lugar de exigir transparencia? ¿por qué ser activista si no soy gay, periodista, ecologista o alguna de esas causas que la gente critica o  las ve como perdidas? ¿porque exponerme a que me dejen de hablar mis amigos por mis ideas? ¿por qué descalificar a los que están luchando por un Mexico mejor en lugar de tratar de entender sus objetivos y motivaciones.

 

Por eso mi apoyo va para AMLO al que muchos llaman el mesiánico, intolerante y violento.  Eso es lo que ha hecho la gran campana de marketing que empezó en las elecciones pasadas y que desafortunadamente mucha gente de buena fe aún cree que es un peligro para Mexico. Yo no lo considero un Mesías, si llega al poder no resolverá todos los problemas de Mexico, pero al menos va a intentar poner los cimientos del cambio, no permitirá el saqueo del país.Con un país tan rico, como el nuestro, con todos los recursos y las bellezas naturales deberíamos estar dentro de los mas desarrollados. Y tampoco es darle un cheque en blanco, es exigir que realmente prevalezca el bien común en lugar del beneficio de un pequeño grupo de poder. Los que lo llaman intolerante, creo que tienen razón, no tolera la corrupción y componendas de políticos. Y en lo que respecta a la violencia es realmente sorprendente que el mismo partido que está en el poder y que ha producido mas de 60000 muertos lo acuse de violento, si realmente conocieran sus ideales  y forma de gobierno se darían cuenta que él sólo ha estado luchando por el bien común de manera pacifica, inclusive de aquellos que no lo apoyan. Durante su gobierno en la ciudad de Mexico fue considerado el segundo mejor alcalde del mundo.

Es triste ver que la gente no razona su voto, ni siquiera se interesa en propuestas, sólo se basa en spots publicitario, en lo guapo del candidato o el genero. Eso sin contar con los antecedentes de corrupción de tal o cual político. Nadie tiene el monopolio de la verdad, y puede haber políticos honestos y deshonestos en cualquier partido, pero lo que realmente hará la diferencia es que la gente analice, se informe y trate de hacer conciencia con la gente que le rodea. Ya basta de quejarnos por el gobierno que tenemos ¿qué haces tú para que cambie? ¿Exiges que realmente sean servidores públicos o criticas a los que protestan e inconforman?  No más indiferencia.