México ha cambiado. México es el cambio.

La historia oficial nos dice que un grupo de peregrinos encontró una isla donde un águila posada sobre un nopal devoraba una serpiente, se formó el imperio azteca, llegaron los españoles, establecieron la colonia que después un sacerdote y compañía removieron para lograr la independencia, nos invadieron los gringos y los franceses, Santa Anna se adueño del estado, el país se dividió entre conservadores y liberales, águilas y serpientes que luchan entre sí, nace Benito Juarez, Porfirio Díaz domina al país, sucede la revolución, se instituye una dictadura de sexenios, se viene una transición pacífica, y llegamos, con más penas que glorias, hasta el día de hoy. Esa es la historia oficial con todos sus huecos y alteraciones semánticas. Esa es la imagen formada en los libros de texto.

Pero México es más que eso, somos tú y yo, ellos, somos nuestros recuerdos, la historia de los vencidos a contraluz de la historia de los vencedores, somos todos y cada uno de nosotros, nuestras familias, los lazos de amistad y lo que compartimos con el prójimo. Ahora, tenemos la obligación de reflexionar sobre nuestra verdadera historia, de reconocer la diversidad de raíces, de sueños realizados y de sueños rotos. También contamos con el derecho de escribir nuestro futuro, derecho de libertad, derecho al sufragio, derecho a una vida digna y derecho a la justicia.

Los hechos actuales nos revelan una nueva faz. México ha cambiado. México es el cambio. Hay quienes opinan que hemos llegado al borde. Las instituciones están a punto de colapsarse, la confianza y el respeto al gobierno se han perdido, nadie les cree, sería absurdo hacerlo.

Las voces más dignas hablan de paz, otras de revolución violenta, a otras les vale madres (siempre habrá conformes), hay quienes no pueden opinar porque sus vidas, sus familias y sus trabajos están comprometidos con las estructuras y las instituciones, hay quienes no saben lo que pasa, hay quienes son responsables de los hechos. México es diverso, incluso en la división de responsabilidades.

Los movimientos sociales revelan el inicio de una evolución de la conciencia colectiva. Queremos que México sea un país justo con su gente, un país de libertades, de justicia, de dignidad, de verdad y de paz. Exigimos que el gobierno se comporte a la altura de la democracia.

Somos más los que pedimos paz, somos más los que elegimos el amor para resolver los conflictos. Somos más pero no somos todos. La paz nunca será verdadera si no existe la justicia.

Vender el voto es una falla moral de dimensión personal, comprarlo es un delito electoral de todo un partido y de las instituciones que disimulan el crimen, el abuso y el engaño a la democracia. La verdadera injusticia es crear un juego donde siempre pierden los mismos, un juego cuyas reglas impiden la educación, limitan la información, bloquean el crecimiento económico de los individuos, de las familias y de todo un país. Con injusticias han convencido a las personas que la dignidad humana se puede poner en venta en los mercados, en las ideas, en los medios y en las urnas. La democracia es de todos pero no es una puta.

¿Y ahora dónde vamos a comprar los alimentos? ¿dónde vamos a vivir? ¿dónde vamos a sembrar la libertad de elegir? Las corporaciones trasnacionales se han adueñado del mercado, han sobornado y violado la ley pero también han destruido al pequeño empresario que tenía una tienda en la esquina, han destruido al sector agrícola, se han adueñado de las tierras y de las minas. Dónde vamos a comer no quiere decir que no haya alimentos quiere decir que me indigna que directa o indirectamente las únicas opciones que nos quedan son las empresas que de manera corrupta se han adueñado de la economía y ahora también de la democracia.

México ha cambiado. México es la conciencia, es la esperanza, es el esfuerzo de cada estudiante que se desvela noches enteras para salir bien en la clase más difícil; México es la madre que inculca amor y respeto a sus hijos, es el padre que trabaja para compartir con sus hijos todos sus esfuerzos; México es el maestro que enseña historias completas y que da cuentas claras; México es un hermano; México es el artista que revela el mundo con colores, con palabras, con gestos, con música; México es el empresario que se arriesga para mejorar su entorno; México es sus trabajadores, sus desempleados, los que se fueron, todos. México es una semilla, pero también es un árbol y un bosque y un desierto, ríos, mares, aire y espacio. México es su historia y esa tenemos que escribirla nosotros. México viene desde el pasado, es el presente que compartimos y el futuro que queremos construir. México ha cambiado y no admite compromisos con gente moralmente sucia. México somos nosotros y no lo vamos a vender, ni a entregar a la gente más corrupta que jamás haya pisado nuestra tierra.

Queremos justicia, queremos democracia, legalidad, el bien común, respeto, libertad. Queremos un México para todos y lo vamos a construir en paz, y con mucho amor.