“Fewer Voters, Better Elections”, ese es el nombre de un artículo que me encontré en la revista “Wired”(http://www.wired.com/magazine/) cuando volaba para Montreal la semana pasada. Cuando estaba leyendo el artículo, me acordé de las próximas elecciones que se celebrarán el 1 de julio en México para Presidente de la República y otros puestos. Y tambien me acordé del debate que se celebraría el Domingo 6 de mayo, supuestamente en honor a la democracía. ¿La democracia?, me pregunto.

Volviendo al artículo que leí, me pareció muy interesante encontrar en dicho artículo que hace mas de 2,500 años, los ciudadanos de Atenas desarrollaron un concepto de democracia limpio y simple. Este método no incluía a todos, pues Aristóteles argumentaba que invitar a las masas a votar llevaría a una oligarquía total, donde algunos inviduos que se dicen llamar “políticos” tendrían el poder de influenciar a las masas. Pero, en vez de este método obsoleto que no sirve para nada; aunque algunos lo llaman “democracia”, los Ateneos basaban sus decisiones en unos cuantos que eran seleccionados de entre toda la ciudadanía, quienes eran invitados a informarse y votar por aquél o aquéllos políticos que pensaran que tenían las mejores propuestas e ideas. Todo esto de manera anónima.

De acuerdo a dos iniciativas de investigación, una de ellas de la Universidad de Standford sugiere que es tiempo de volver a retomar este vieja, y a la vez moderna e ingeniosa, metodología para celebrar la democracia. Ya que, en vez de esperar a que todo mundo vaya a votar, un conjunto de ciudadanos serían seleccionados de entre toda la sociedad para solicitarles que voten por quien(es) mejor convenga. En resumen, este método sugiere que si invitamos de manera aleatoria a un grupo representativo de la sociedad, entonces obtendríamos una buena muestra de lo que en verdad una nación necesita y desea.

Y es que, seamos realistas. Muy pocas personas, la verdad, tienen tiempo de leer las propuestas de los candidatos presidenciales, y muchos ni siquiera se enteran de quiénes son los candidatos hasta el mero día de votar. Decisiones tan importanes como elegir a un presidente de una nación es muy, pero muy, importante. Aunque, desgraciadamente, muchos basan sus decisiones en anuncios de televisión de 30 segundos o menos. Inclusive, la mayoría, de acuerdo a James Fishkin, director del Centro de Deliberación y Democracia en Standford, argumenta que “hay tan poco tiempo para en realidad hacer una decisión correcta para elegir a un lider de un país, que la mayoría de las personas basan sus decisiones en base al estilo de peinado de un candidato”. Y aquí, no me refiero al candidato que ustedes tal vez ya estaran pensando. No, no es asi. Por eso mismo estoy usando comillas en mis comentarios. Esto no lo digo yo, lo dice James Fishkin. ¿Verdad que hay mucha coincidencia?

Seamos realistas. ¿Cómo es posible que un pequeño grupo de diputados y senadores puedan deliberar acerca de las leyes que nos afectan a todos? ¿No se supone que esto se hace porque precisamente este grupo político representa lo que el pueblo y la nación necesitan? ¿Entonces porque no aplicar la misma estrategia? ¿No sería acaso mas sencillo, mas acertado, mas barato, y mas certero el que un grupo representativo de la población se le invite a estudiar a todos y cada uno de los candidatos, y que se vote por el que mejor, el que verdaderamente, ofrezca soluciones reales y que en verdad le sirvan al pueblo? ¿Qué acaso no estan cansados de este circo?

Me da mucha tristeza decir que la “democracia” que hoy vive México es el reflejo del nivel de educación de una sociedad. La democracia no es simplemente ir a votar. La democracia no es solamente ir al mitín a escuchar a un candidato decir sus propuestas. La democracia no es poner un anuncio de televisión caro. La democracia no es nada de esto por sí solo. La democracia es todo esto y mucho más. La democracia es un instrumento de un país para solucionar los problemas reales que nos afectan. La democracia es usada por el pueblo y para el pueblo. La democracia no se mide en número de votantes, ni en discursos. La democracia es el reflejo de una sociedad. Es seguridad, salud, educación, empleo, vivienda, etc.

Una sociedad mal informada, que esta interesada en el fútbol, en las novelas, y que es conformista, es una sociedad que esta destinada al fracaso. Solo la democracia la puede salvar.