A Diana Encinas,

La vida no tiene sentido cuando se acaba.

Gracias por tu amistad, por editar mi  mala ortografía.

Nos quedo este proyecto pendiente.

Gracias por creer.

Siempre recordaré lo bonito de tus palabras.

 

1.

¿De qué lado pasa el tiempo cuando pasa? ¿nos pasa de frente, de largo, nos empuja o es el aire que respiramos? ¿de qué lado nos pasa el tiempo cuando nos pasa? ¿cuándo la vida te da vueltas y te saca del espejo? ¿cuándo el tiempo es mirar atrás para empezar a contar los huecos? Ahí, ese día que en ocasiones ya no recuerdo, ahí estabas tú, niña, corriendo detrás de las palabras, ahí estaba yo, flotando a tu lado, escuchando los ruidos suaves de aquel sueño. Suspiro, se borra la mirada, y en un pedazo de papel trazas un pedacito de tu alma, un recuerdo escrito sobre las olas de los sueños. Miro atrás y aún no comprendo ¿dónde se metió el tiempo aquella tarde de primavera?

 

2.

Ayer es un pedazo del alma que se aleja, que se rompe, que vuelve a ser levemente en la memoria. Te metes al río, pierdes un dedo, un píe, una mano, un cabello. Todo lo que eres será un ayer perdido.

 

3.

Mañana no vendrá para todos. Entiéndelo: mañana vendrá pero no para todos. 

 

4.

Siempre hay tiempo para que la vida se acabe. Todo es un sueño, una pesadilla y un despertar. El cuerpo se acerca a las entrañas, grita, te obliga a saltar: te queda menos de un segundo para soñar tu leyenda. 

 

5.

Ya no estarás, ni siquiera a la distancia. Ya no estás, ya no eres quien eras. Te has ido de tu cuerpo e incluso quizá de tu alma. Nadie sabe que hay más allá ¿será un bosque, un jardín o la nada? Será lo que será y ojalá se parezca a tus sueños. 

 

Hay silencio y sin embargo, envuelvo estas palabras y las mando, con mil errores, a buscar la esperanza. 

 

-Miguel Olmedo Valle